Que un Dios se pase tres días en una cruz a cambio de toda una vida de felicidad eterna y de dominio del universo es un servicio que cualquiera estaría encantado de realizar en los mismos términos.
Ilustración: Abraham Janssens
Mucho llevo y más no quiero ya completan mi equipaje, un amor color de cielo y un rencor color de sangre. Un sobrante de ternura que no tuvo...
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