martes, 9 de diciembre de 2025

El ubicuo (Anónimo hindú)



}





Al salir de la ciudad de Sravasti, el Buda tuvo que atravesar una dilatada llanura. Desde sus diversos cielos, los dioses le arrojaron sombrillas para resguardarlo del sol. A fin de no desairar a sus bienhechores, el Buda se multiplicó cortésmente y cada uno de los dioses vio un Buda que marchaba con su sombrilla.

No hay comentarios:

Flaubert- Turgueniev: Correspondencia (Alexandre Zviguilsky)

Nada tiene de extraño pues que desde el primer momento esos dos hombres se hayan querido tanto y hayan dejado a la posteridad, afortunadamen...