lunes, 31 de agosto de 2026

Melodía de arrabal (Mario Battistella - Alfredo Le Pera - Carlos Gardel)





Barrio plateado por la luna,

rumores de milonga

es toda su fortuna.

Hay un fueye que rezonga

en la cortada mistonga,

mientras que una pebeta,

linda como una flor,

espera coqueta

bajo la quieta

luz de un farol.


Barrio... barrio..

que tenés el alma inquieta

de un gorrión sentimental.

Penas...ruego...

¡esto todo el barrio malevo

melodía de arrabal!

Barrio... barrio...

perdoná si al evocarte

se me pianta un lagrimón,

que al rodar en tu empedrao

es un beso prolongao

que te da mi corazón.


Cuna de tauras y cantores,

de broncas y entreveros,

de todos mis amores.

En tus muros con mi acero

yo grabé nombres que quiero.

Rosa, "la milonguita",

era rubia Margot,

en la primer cita,

la paica Rita

me dio su amor.



Ilustración: Jesser Valzacchi


domingo, 30 de agosto de 2026

Equipaje (Carlos Bahr - Héctor Artola)






Mucho llevo y más no quiero

ya completan mi equipaje,

un amor color de cielo

y un rencor color de sangre.

Un sobrante de ternura

que no tuvo en quien quedarse

y un dolor que por constante

no me quiso abandonar.


Ya es muy pesado para quien no tiene

ni un canto amigo que achique penas,

ni una sonrisa que en la tarde espere,

ni una esperanza de llegar de vuelta.

Sería mas fácil caminar si en mi equipaje,

llevara un resto de ilusión, un sueño.

Pero tus manos, sin piedad, rompieron

todos los sueños de mi corazón.


Triste carga la que llevo,

por la vida, calle abajo.

Lastre inútil de recuerdos,

beso amargo de un fracaso.

El dolor de cien empeños

deshojados en mi mano.

Y este torpe pensamiento

que me empuja hacia el rencor.




Ilustración: Dana Zaltzman


sábado, 29 de agosto de 2026

Mi viejo querido (Abel Aznar - Juan Carlos Bera)






La vida se cobró caro,

mil veces quise volver,

hoy que lo hago arrepentido

usted, mi viejo querido,

me perdona y para qué.


(cantado)

No tire la bronca viejo, no me diga nada, nada,

yo no sé si pa’ ser hombre se precisa un tropezón.

si una biaba en pleno cuore nos achica la parada,

pero recibí una biaba que fue más que una lección.

Me engrupí con el apoyo de la barra de la esquina

y por culpa de esa barra me hice guapo de café.

Engrupido por el calce que me dieron cuatro minas,

con el mate trastornado de esta casa me pianté.


No llores, viejo querido,

déjeme llorar a mí,

déjeme que arrepentido

abra mi pecho oprimido

para llorar lo que fui.

La vieja, la pobre vieja,

quiero verla adónde está.

¿Por qué se queda callado?

Comprendo soy un malvado,

ni Dios me perdonará.


No me diga, pobrecita, que hace solo una semana

con el alma acongojada, destrozado el corazón,

como tantas tardecitas, asomada a la ventana,

esperó que yo volviera por el mismo callejón.

Y perdida la esperanza no aguantó la madrugada,

con mi nombre entre sus labios, para siempre se durmió.

Basta viejo, se lo ruego, no puedo escuchar más nada,

pero usted no me perdone lo que mama perdonó.



Ilustración: Salvador Fuster Vercher


viernes, 28 de agosto de 2026

Frente al estaño (Abel Aznar - Oscar Fasolino)






Usted toma whisky y yo tomo vino,

distinto es el gusto, distinto el color;

qué importa si tienen un mismo destino,

llegar hasta el alma y ahogar un dolor.

Usted es de arriba y yo soy de abajo

y aquí sólo somos, por una razón,

dos hombres vencidos que llevan un tajo

abierto en el medio de su corazón.


El mismo color de pena,

distinto color de alcohol,

con una misma condena,

en curda de sol a sol.

El mismo color de pena,

distinto color de alcohol,

sabiendo como envenena

queremos la copa llena,

mozo... ¡vino y whisky para dos!


Usted ni pensaba que un día pudiera

llegar al estaño de algún mostrador

y ser sólo un hombre, un hombre cualquiera,

lo mismo que tantos, lo mismo que yo.

Aquí no hay extraños, aquí no hay testigos,

quién más o quién menos confiesa su mal,

con whisky o con vino son todos amigos,

y a nadie le asombra si quiere llorar.




Ilustración: Raphael Soyer 

jueves, 27 de agosto de 2026

Mensaje para Eugenia (José Arenas)





Soy,

con tu palabra de trasluz

y el cielo gris sobre mi voz,

y de tus manos a mi ayer

entre tus labios solo soy.


Soy,

por el milagro de tu sol

trepando al cielo sin mirar,

cortando flores en mi piel

dejando llantos en el viento.


Soy porque vos me imaginaste alguna vez

colgado al brillo cariñoso de tus alas.

Con la bandera del poeta y el actor

abrazada a tus caprichos encendidos.


Por tu mirada es que yo soy

el arrabal de un pobre amor,

un viejo beso sin usar

como un poema que queda en flor.


Soy,

porque te quiero es que soy yo,

soy sin apuro y sin edad

como tratando de volar

tras de tu rastro solo soy.


Soy,

por la palabra entre los dos

como una lágrima que va

cayendo sola sobre mí

cortando llantos sobre el suelo.


Soy porque vos me dibujaste alguna vez

haciendo el verso enloquecido de tus ojos.

Con mi paciencia de juglar y soñador

enredada en mi capricho enamorado.


Por tu color es que así soy,

con el dolor de oír que “no”.

Hacia tu boca es que soy yo.

Gorrión de besos que vuela en flor.



Ilustración: Bertha Wegmann


miércoles, 26 de agosto de 2026

Virgen de la bohemia (José Arenas)












Te canto con mi voz de siete incendios

pidiéndote que ruegues por mis versos,

por mí que soy un reo de dos puntas

que duerme en el canasto de tus huesos.


Te pido que rogués por mis caprichos

que son la luz en flor de mi bohemia,

mi noche y mi pobreza con gatillo,

mis labios endulzados de tristeza.


Virgen del fuego azul y vagabundo,

milagro enmujerado de bohemia,

rogá por el diablito hecho de sueños

que tengo navegando en las arterias.

Rogá por mí, que creo en el fracaso,

que creo en el delirio de estar vivo,

que creo en la trasnoche enamorada

que tengo el credo fiel de los bandidos.


Te canto con la voz llena de miedos

pidiendo que me tengas en tus brazos,

que cuides de mi sangre limosnera

llenita de galaxias y sopapos.


Rogá por mí que heredo los piropos

que tiran las palomas y los curdas,

que heredo de la calle las auroras

de nafta, entre sus charcos de ternura.



Ilustración: Emilio Pacheco


martes, 25 de agosto de 2026

El jubilado (Luis Alposta - Edmundo Rivero)






Fue un viento de vigilia el que lo trajo.

Quedó varado en un rincón del feca.

Le habían afanado hasta la bronca.

Lo habían revoleado y salió ceca.


¡Cómo no habría de quedar pagando

en actitud entre siniestra y mansa,

si después de yugar toda una vida

acabó por morfarse la esperanza!


Ya no tiene ilusiones que ponerse.

Su fe la desinflaron de un plumazo

y hoy anda con lo puesto -su esqueleto-,

llevando una cacho'e nada bajo el brazo.



Ilustración: Julien Coquentin


Angelita (León Benarós - Mario Valdéz)

Como quien va amaneciendo, como quien viene aclarando, en una nube rosada Angelita va llegando, en una nube rosada Angelita va llegando. Ang...