Sobre el himno del combate
y el clamor de los guerreros,
pasa un lento batir de alas;
se oye un lúgubre graznido,
y penetran los dos Cuervos,
los divinos, tenebrosos mensajeros,
y se posan en los hombros del Dios
y hablan a su oído.
¿A dónde hemos regresado? Hemos vuelto a muchas de las cosas que antes nos parecían normales, pero que la pandemia nos evidenció que no era ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario