miércoles, 23 de julio de 2025

La huelga (Dashiell Hammett)







Para derrotar a los mineros tuvo que dar carta blanca a sus mercenarios. Cuando la batalla llegó a su fin no se los pudo sacar de encima.


Les había puesto en las manos la ciudad, y no era capaz de reconquistarla. A los pistoleros les gustó la ciudad y allí se quedaron. La consideraban como el botín que les debía el patrón por ayudarle a romper la huelga. Él tenía que ser discreto con ellos. Sabían demasiado sobre él, y era él el máximo responsable de las acciones que habían cometido mientras duró la huelga.


Abortó la huelga, pero se le escapó de las manos la ciudad y el estado.





Ilustración: Vicente Cutanda

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