viernes, 4 de julio de 2025

Lucrecio: La filosofía como liberación (Ángel Cappelletti)








La insólita coincidencia de cosmología y poesía, la 
alianza de filosofema y metáfora, bastan para conferir a 
la obra de Lucrecio un sabor al que no puede perma- 
necer indiferente el hombre de nuestra época, enfrentado 
a la exploración del universo y nostálgico de una poé- 
tica rigurosa y magnánima. No le será fácil, en todo 
caso, sustraerse a la fascinación de una figura que se 
presenta, al mismo tiempo, como ancestro de Dante y de 
Newton, de Goethe y de Einstein. Sin embargo, la sin- 
gularidad de Lucrecio no reside precisamente en esa 
conjunción. El sentido profundo (y, por lo demás, bas- 
tante patente) de su obra reside en la utilización de la 
filosofía natural y del arte poético como órganos terapéu- 
ticos. Porque Lucrecio es, ante todo y sobre todo, un 
filósofo de la liberación interior. No, sin duda, un 
idcólogo o un revolucionario, no un luchador social o un 
político empeñado en la liberación de las clases oprimi- 
das o de los pueblos subyugados, sólo accidental y secun- 
dariamente un iluminista, pero esencial y primordialmen- 
te un pensador empeñado en liberar al hombre de sus 
propios fantasmas y un médico dedicado a curarlo del 
miedo a los dioses, al destino y a la muerte. Su propó- 
sito básico consiste en evitar a la frágil criatura humana 
el dolor que la circunda y la penetra, dolor arraigado en 
el temor a la nada infinita, al destino implacable, a los 
dioses vengativos e imprevisibles. Su originalidad se cifra 
en el hecho de que, para lograr tal propósito, no sólo se 
vale de la filosofía natural (como Epicuro) sino tam-
bién de la poesía (y de una poesía más cercana a la 
épica de Homero que a la lírica, frecuentemente arrai- 
gada en el dolor y la finitud del hombre, de Simónides 
o Alceo). Lucrecio, filósofo de la liberación, se inscribe 
así en la línea de Dante y en la de Newton justamente 
porque se ha inscrito ya en la línea que va de Buda 
hasta Freud. Y ésta es, a nuestro juicio, una razón más, 
la más poderosa de todas, que reclama la atención de 
nuestros contemporáneos. Este libro intenta una exége- 
sis analítica y crítica centrada en la interpretación del 
poema lucreciano como mensaje liberador. Intenta pre- 
sentar a un filósofo occidental empeñado en liberar al 
hombre de sus miedos y angustias a través de la ciencia 
de la naturaleza y quiere mostrar la realización de ese 
afán liberador en cada una de sus doctrinas científicas 
o filosóficas. 





Ilustración: Briton Riviere

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