Que un Dios se pase tres días en una cruz a cambio de toda una vida de felicidad eterna y de dominio del universo es un servicio que cualquiera estaría encantado de realizar en los mismos términos.
Ilustración: Abraham Janssens
1 El teléfono dio muchos timbrazos alrededor de las tres de la mañana. No contesté, estaba demasiado agotada, febril y dolorida ...
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